
La mano floja del viejo judío está por dejar caer el bastón, que es sostén y es arma, y en un segundo cuadro –como cuadritos de historieta– el bastón habrá caído. Continuará en un tercer cuadro, donde el viejo se inclina para recoger el bastón pero al hacerlo aflojó la presión de su brazo sobre el violín, que es arte y sostén. Por eso, en el cuarto cuadro el violín cae. El quinto cuadro se extiende horizontalmente, a lo ancho de la página. El judío es una forma lejana, con su bastón, y el violín se hundió en la nieve.